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Para hacer que tu negocio siga funcionando y te genere ganancias por mucho tiempo, necesitas alcanzar la autonomía empresarial. El ambiente comercial actual es muy competitivo y necesitas escalar para ganarte una buena posición. Por eso, aquí te explicamos de forma sencilla y clara cómo lograrlo eso.

¿En qué consiste la autonomía empresarial?

Se define como autonomía empresarial a la condición independiente de un negocio, al menos teóricamente hablando. Porque no es posible que una empresa deje de depender por completo de organismos o terceras personas. Sin embargo, sí es posible que tu compañía sea capaz de valerse por sí misma.

¿En qué sentido? Bueno la meta es lograr que atienda las necesidades propias de pagos y gastos. Esto sin recurrir frecuentemente a préstamos de cualquier tipo, sino valiéndose de los recursos que ha adquirido. Aunque te parezca solo un sueño si todavía estás en una de las fases iniciales de tu empresa, es posible.

Basta con que implementes ciertos hábitos y mecanismos que contribuirán a garantizar ese bienestar. Ahora bien, la autonomía interna de una compañía se refiere a la libertad dada a los empleados. Así estos pueden controlar algunos aspectos que componen su labor profesional para cumplir con lo necesario.

Consejos para lograr que tu empresa sea autónoma

Contar con autonomía empresarial hará que sientas tranquilidad y experimentes la seguridad de tener salud financiera. Aunque hay factores externos que influirán en la obtención de la independencia, controlar los detalles internos será de ayuda.

Así que te conviene seguir estas sugerencias para que tu proyecto resista los cambios de la variante marea económica:

  1. Realiza una planificación estratégica empresarial que te conduzca a la autonomía financiera.
  2. Aplica un monitoreo para corroborar que se siguen los lineamientos del plan y conocer los progresos obtenidos.
  3. Busca la ayuda de expertos en contaduría o gestión financiera.
  4. Maneja bien los recursos o contrata a alguien calificado para hacerlo.
  5. Conserva la innovación y la competitividad.
  6. Analiza los ratios financieros para medir la autonomía, la capacidad de endeudamiento y la rentabilidad económica.
  7. Revisa regularmente tus estados financieros para comprobar la condición en la que está tu empresa.
  8. Visualiza los posibles peligros o problemas a los que podría enfrentarse tu corporación y planifica cómo solventarlos.

Cómo promover la autonomía de tus trabajadores

Ahora bien, al implementar un nivel equilibrado de autonomía en tus trabajadores, es necesario prestar atención a otros consejos. Algunas de las recomendaciones que te servirán para conseguirlo son:

  1. No implementes una gerencia críticamente destructiva que acabe con la iniciativa si se cometen errores.
  2. Anima a tus empleados a proponer nuevas ideas y a desenvolverse independientemente hasta el grado debido.
  3. Construye una relación de confianza con cada trabajador para aumentar su desempeño.
  4. Sé flexible, pero establece límites razonables con claridad.
  5. Crea un sentimiento de propiedad para que cada persona reconozca el valor de su labor.
  6. Proporciona las herramientas y los recursos necesarios para que todos puedan alcanzar las expectativas que han sido establecidas.